Visita cultural a la ciudad de Manacor (Mallorca) - 13 de junio de 2010.
Escrito por Cigüeña comediante – Costitx (Mallorca   
jueves, 01 de julio de 2010
 Aunque parecía una salida atractiva, sólo fuimos once los participantes que compartimos el domingo de junio y fiesta de San Antonio de Padua.
Todos juntos nos dirigimos a la Torre de los Enagistes (con este nombre se designó a los jesuitas en Mallorca hasta finales del siglo XIX), donde se encuentra instalado el Museo de Historia de Manacor, ya nos estaban esperando y el guía nos fue explicando el contenido de las diferentes salas y de las piezas allí expuestas, tienen especial interés los mosaicos, planos y maquetas de la basílica paleocristiana de Son Peretó. También disfrutamos del programa de Caixa fórum "Por narices" en el que se pueden experimentar sensaciones interesantes oliendo una gran cantidad de aromas diversos. Agradeciendo a nuestro acompañante sus esfuerzos y interés, nos dirigimos al Monasterio de la Santa Familia, donde las monjas Benedictinas nos acogieron de una manera sencilla y amistosa. La Madre Abadesa nos enseño las dependencias donde elaboran diversas variedades de confituras y otras delicadezas dulces y saladas, atendiendo amablemente a todas nuestras preguntas. También pudimos visitar la moderna capilla y, en el pequeño bosquecillo adjunto al convento, dos casas de madera, construidas por ellas mismas, que emplean, la una para la plegaria (todo el mundo tiene entrada libre en ella) y la otra como taller de cerámica de la hermana Helena y de otros amigos artesanos.
 A la hora de comer nos instalamos en el porche de entrada y, cómodamente sentados alrededor de la mesa, degustamos, además de las viandas que cada uno llevaba, el escabeche de aceitunas negras que las religiosas elaboran; también nos invitaron a café y a licor de hierbas dulces, teniendo el honor de estrenar la garrafa de este año. Antes de abandonar el recinto religioso y agradeciendo su amable acogida, adquirimos algunos de sus productos elaborados, que, por otra parte, ¡son tan buenos!
La tarde la dedicamos a recorrer al casco antiguo de la Ciudad, pudimos visitar la Iglesia de los Dolores, -el claustro del Convento de San Vicente Ferrer estaba cerrado- algunas casas góticas y singulares, el remodelado mercado de verduras, el Paseo de na Camel•la y la Plaza de la Bassa (alberca) en la cual, cómodamente sentados, nos  tomamos un delicioso helado, para, posteriormente despedirnos y retornar cada uno a su casa, con el gozo de haber disfrutado de la amistad y compañía de todos los participantes.